Este proyecto residencial de 11 viviendas plurifamiliares se ubica en el barrio de Santa Eugenia, sobre una parcela que permite agotar la edificabilidad con un bloque compacto y bien articulado. La propuesta se organiza en seis niveles sobre rasante: planta baja, plantas tipo de primera a cuarta, y una quinta planta con viviendas en dúplex; además de dos plantas de sótano destinadas a aparcamiento y trasteros.
El edificio se adapta con precisión a la normativa, respetando retranqueos y límites de volumetría, pero cuidando la orientación y la apertura visual hacia las zonas comunes ajardinadas. La distribución interior prioriza la ventilación cruzada y el acceso de luz natural en todas las estancias, garantizando una experiencia doméstica luminosa y eficiente.
Las viviendas, de dos y tres dormitorios, están organizadas con lógica clara: zonas de día abiertas al exterior mediante grandes ventanales y miradores, y zonas de noche bien diferenciadas para asegurar privacidad. En planta baja, una de las viviendas se conecta con un jardín privado. En las plantas superiores, la repetición tipológica aporta orden y economía, mientras que los áticos dúplex ofrecen una variación enriquecedora en el conjunto.
La urbanización exterior se concibe como una extensión natural del edificio, incorporando una piscina comunitaria en un recinto independiente, amplias superficies verdes y zonas ajardinadas con vegetación arbustiva. El acceso principal se realiza a través de un porche ajardinado, que actúa como espacio de transición entre el exterior y el interior, integrando de forma discreta los cuartos técnicos y de instalaciones.
Arquitectónicamente, el edificio se define por volúmenes rotundos, proporciones claras y una materialidad sobria. Las fachadas se abren con grandes ventanales hasta el suelo en planta baja y huecos corridos en plantas tipo, reforzando la relación interior-exterior, la entrada de luz y el carácter atemporal del conjunto.




